lunes, 11 de abril de 2011

Tres cosas te voy a decir: la noche es larga, nunca digas nunca y no sabes todo lo que puede pasar.
Me guiñó un ojo y se alejó. Le encantaba ser el galancito de la novela, y más aún le encantaba dejarme ahí, sin poder responderle y casi sin más reacción que levantar una ceja, morderme el labio y maquinar a 120 por hora las más de mil probabilidades de lo que eso podía significar.
Y eso era todo lo que hacía, aparecer y desaparecer, tan pronto que su imagen no llegaba a irse con él y lo esperaba hasta su regreso. Porque eso sí, SIEMPRE VOLVÍA.

2 comentarios:

Rebel dijo...

Lo bueno es que siempre vuelve.Pero si te dijo eso por algo, por algo será.

macarenistica~ dijo...

eeeeeeeeeesa ... buenas frases tiro eh?

Pasaron por aquí,.